NO ME GUSTAN
Focus: Sociedad
Fecha: 23/11/2025
- No me gusta la multiculturalidad. Me parece un error de naturaleza explosiva.
- No me gustan las togas y menos los que las usan como expresión de poder.
- No me gustan las armas ni los que viven de ellas. No me parece razonable rentabilizar la muerte.
- No me gustan las escalas jerárquicas innecesarias. Alargan el canal. Distancian al decisor del tema a decidir.
- No me gustan los reaccionarios, sean de derechas o de izquierdas. Están en contra del progreso, de la mejora, del respeto a la diferencia.
- No me gustan los que ponen etiquetas a los demás con el propósito de descalificarlos. Opinan desde la ignorancia y el resentimiento.
- No me gustan los comunicadores que se autocensuran. Son simples siervos del poder.
- No me gusta la derecha retrógrada que sigue anclada en el pasado más oscuro.
- No me gusta la izquierda caviar que oculta su pedigrí conservador.
- No me gusta el islamismo –cualquiera que sea su tendencia- por su carácter totalitario.
- No me gustan las corridas de toros y todavía menos la gente que acude a ese espectáculo cruel y cavernario.
- No me gustan los programas de entretenimiento que se dan en las cadenas de televisión, cuyo único resultado es infantilizar más a la población.
- No me gustan los pijos y las pijas originales. Me resultan patéticos.
- Tampoco me gustan los “pijos marrones”. Forman parte del “quiero y no puedo”.
- No me gustan los gritos, las explosiones sonoras, el vocerío.
- No me gusta la cultura “woke” tal como la interpreta la izquierda oficiosa.
- No me gustan los juegos lingüísticos con las palabras y sus asociaciones. Me quedo con el masculino, el femenino y el neutro.
- No me gustan los políticos profesionales que han hecho de su trabajo un modo de vida muy bien remunerado.
- No me gustan los comités que se crean para cualquier cosa. Son inoperantes.
- No me gustan los chiringuitos que la Administración Pública tiende a producir para colocar a amigos y conocidos.
- No me gustan los catecismos, cualquiera que sea la doctrina que impartan.
- No me gustan los destrozos provocados en las ciudades por los ayuntamientos que se autocalifican de progresistas y que han hecho la vida imposible para la mayoría de los ciudadanos.
- No me gusta que las bicicletas, los patinetes, los skates y otros vehículos similares tengan los mismos derechos que los sufridos peatones.
- No me gusta que cambien el huso horario dos veces al año porque siempre se ha hecho así.
- No me gusta el turismo de masas que enriquece a unos pocos y empobrece a unos muchos.
- No me gusta que los flujos migratorios no estén bien controlados y no se ajusten a las necesidades reales de las sociedades receptoras.
- No me gusta que no se corte de raíz la inseguridad permanente en nuestras calles y plazas.
- No me gustan las fiestas importadas de culturas ajenas.
- No me gusta que las creencias religiosas ocupen el espacio público, espacio que es de todos.
- No me gustan los slogans sobre el “cambio del cambio” y juegos de palabras similares.
- No me gusta el capitalismo financiero, un capitalismo que me recuerda los juegos de cromos de nuestra infancia.
- No me gustan los sindicatos oficiales que solo se representan a sí mismos y forman parte del poder establecido.
- No me gustan los puestos de trabajo sin tareas y funciones muy bien definidas.
- No me gustan aquellos que jamás se atreven a salir de su zona de confort.
- No me gustan las atmósferas vulgares que dominan nuestro entorno.
- No me gusta que las redes sociales asalten mi intimidad y traten de entrometerse en mi vida sin que yo se lo autorice.
- No me gustan los bloques de anuncios publicitarios que entorpecen la visión de aquella película que guardas en el baúl de tus recuerdos más bellos.
- No me gustan los personajes cargados de medallas que se exhiben en actos protocolarios que a nadie interesan.
- No me gustan las residencias en las que muchas familias aparcan a sus padres y abuelos, en un final de trayecto no deseado.
- No me gustan los restaurantes donde el plato es demasiado grande para una comida muy restricta.
- No me gustan los falsos besos y abrazos vacíos de sentimiento.
- No me gustan las adicciones, cualquiera que sea su origen.
- No me gusta la desidia en la ropa de hombre. No hay que confundir la sencillez con el mal gusto.
- No me gustan los guetos. Son elementos residuales voluntarios o involuntarios que resultan enfermizos.
- No me gustan los discursos de las autoridades, en los que la retórica cobra protagonismo.
No me gustan muchas cosas con las que tropiezo cada día. Trato de evitarlas, pues estoy convencido de que no van a cambiar. Busco aquellas otras que me satisfacen, que son también muchas. Y esto me basta para seguir navegando. Ser consciente de la desidia imperante te ayuda a ser más selectivo.
Amén.
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